Cada año, de 3 a 4 millones de mujeres son golpeadas por sus parejas.
La mayoría de las mujeres golpeadas tienen hijos e hijas que también han sido lastimados, física y/o emocionalmente, por la violencia que ocurre en casa.
El impacto de la violencia en los niños y niñas puede hacerles un daño profundo.
- En las familias donde ocurre maltrato físico de mujeres, el grado de maltrato infantil o descuido severo es 1500% más alto que el promedio nacional. Los estudios indican que el maltrato de la mujer en la familia puede ser el factor de riesgo más importante para el maltrato de niñas y niños.
- Cuando las madres son golpeadas, hay una probabilidad 3 veces más grande de que el padre abuse de las niñas o niños que en las familias donde no se golpea a la mujer.
- Los niños mayores pueden ser lastimados cuando tratan de proteger a su madre. Más tarde reproducen patrones violentos.
- Las niñas y niños de hogares donde ocurre violencia doméstica pueden sufrir lesiones indirectamente o pueden ser lastimados cuando en casa se lanzan objetos o se usan armas. Si el agresor ataca a la madre cuando ella está cargando al bebé, el bebé puede sufrir una lesión.
- Muchas veces el agresor usa a los niños y niñas para controlar el comportamiento de su compañera. Por ejemplo, un agresor puede amenazar con hacerles daño a sus propios hijos e hijas para impedir que su pareja lo abandone.
Los niños y niñas que viven en hogares donde los padres maltratan a las madres, con frecuencia se traumatizan emocional y psicológicamente. Aunque no sufran maltrato físico quedan marcas emocionales.
- Aunque las criaturas no vean la violencia, siempre saben que está sucediendo. Se sabe que la violencia doméstica afecta hasta a los bebés.
- El maltrato físico puede interrumpir los patrones de alimentación y sueño de niñas y niños, y puede causarles sufrimiento, insomnio y malnutrición.
- La tensión provocada por la violencia doméstica puede ser la causa de que, por ejemplo, los niños y niñas vuelvan a chuparse el dedo, comerse las uñas, orinarse en la cama, golpear a otros niños y aislarse.
- Las madres que sufren maltrato no les pueden ofrecer a los niños y niñas un hogar que fomente el desarrollo sano. Estos niños y niñas sufren con más frecuencia padecimientos relacionados con la tensión, como: dolores de cabeza, úlceras, alergias y urticaria.
- Las niñas y niños que vienen de un hogar violento frecuentemente se sienten deprimidos, angustiados, temerosos y culpables. Viven con miedo constante de que el agresor lastime a su madre o que les lastime a ellos y ellas. Pueden sentirse culpables por amar u odiar al agresor, culparse a sí mismos de ser la causa de la violencia o sentirse completamente incapaces de parar la violencia.
- La violencia doméstica impide la concentración de las niñas y niños en la escuela. Frecuentemente no les va bien en la escuela y desarrollan problemas de convivencia en su escuela.
- Los niños que viven en un hogar violento pueden ser demasiado agresivos y difíciles de controlar y las niñas pueden volverse sumisas y miedosas.
- Es muy común que los agresores prohíban que su pareja y los niños o niñas se comuniquen con parientes y amistades. La falta de contacto con las personas fuera del hogar les dificulta a los niños y niñas llevarse bien con los demás menores y adultos. El aislamiento es traumático pues las y los pequeños creen que su situación familiar debe guardarse en secreto.
La violencia puede pasar de Generación en generación.
- La mayoría de personas expertas cree que los niños que se crían en un hogar donde hay maltrato aprenden que la violencia es una manera efectiva de resolver los conflictos y problemas.
- Los niños que son testigos de maltrato de su madre son más propensos a golpear a su pareja cuando sean adultos que los niños criados en un hogar sin violencia.
- Las niñas que son testigos de maltrato de su madre corren más riesgo de ser golpeadas cuando sean adultas.
- La comunidad entera siente los efectos negativos que la violencia doméstica tiene en los niños y las niñas.
- Los niños de un hogar violento corren más riesgo de abusar de las drogas, del alcohol y de ser delincuentes.
- La violencia doméstica es la razón más importante del problema de las y los adolescentes que se fugan de casa y que se unen a bandas callejeras.
- Los agresores a veces secuestran a sus hijos e hijas para castigar a su pareja por haberles abandonado o para forzarla a regresar con ellos.
- Los niños que hoy se están criando en un hogar violento pueden ser los presos de mañana. La mayoría de los criminales violentos se crían en hogares violentos.
Cómo escapar de la
Violencia doméstica
Muchas mujeres abandonan una relación abusiva cuando comienzan a ver los efectos negativos de la violencia doméstica en sus hijos e hijas. Algunas mujeres aguantan su propio maltrato, pensando que es más importante mantener a la familia unida, sin darse cuenta de cómo el maltrato afecta a sus hijos e hijas, y al final siempre destruye o separa a la familia.
Cuando una mujer golpeada se separa de su pareja, teme y muchas veces corre riesgo de perder a sus hijos e hijas si no tiene los medios para mantenerlos ella sola. Aunque parezca increíble, muchos padres maltratadores piden la custodia de sus hijos o hijas después de un divorcio y la reciben. Sin embargo, la ley requiere que los jueces consideren pruebas de maltrato de la esposa cuando deciden la custodia de los hijos o hijas.
Las mujeres maltratadas y sus hijos e hijas que dejan su hogar pueden recibir ayuda y un lugar en donde vivir con sus hijos o hijas en CIAM CANCÚN A.C. Los refugios para la mujer maltratada son una fuente importante de apoyo para los niños y niñas que han vivido con violencia doméstica. Nuestro Centro tiene servicios especiales para niños y niñas, en ellos les ayudamos a superar el trauma y se les enseñan maneras de resolver conflictos sin violencia.
¿Cómo ayudar a niñas y niños expuestos a la violencia doméstica?
Si usted es una mujer maltratada que tiene niños y niñas, y por eso cree que no pueden ayudarla, comuníquese a nuestros teléfonos en Cancún
(998) 8-84-81-24 y 8-98-07-55 o visite www.ciamcancun.org
- Comuníquese con una víctima de maltrato o con sus hijos e hijas. Dígale que no está sola y que hay ayuda a su alcance en Quintana Roo.
- Sirva de ejemplo para la próxima generación. Enseñe a las y los jóvenes que usar la fuerza física para solucionar los problemas y controlar a los demás en una conducta inaceptable.
- Participe en los programas de Educación para la Paz de CIAM Cancún A.C.
- Apoye las leyes y los programas que defienden los derechos de la mujer maltratada y de sus hijos e hijas.
- Una familia unida por la culpa y la vergüenza no es una familia feliz. Quedarse en una relación violenta puede costarle la vida a la mujer, a sus hijos o hijas y al agresor.
Los efectos de la violencia doméstica sobre los niños y niñas no son irreparables. Si se interviene a tiempo, el ciclo destructivo de la violencia doméstica se puede romper. Sobre todo, las y los maestros, doctores, clérigos, otras y otros profesionales en el campo de servicio social tienen que conocer las señales de maltrato y ser capaces de ayudar a estos niños y niñas a vivir una vida feliz, sana y sin violencia.
CONSTRUYAMOS UN QUINTANA ROO LIBRE DE VIOLENCIA
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